lunes, 10 de diciembre de 2018

Realismo

Ya no puedo mas. Yo, Marie, ya no puedo mas. Ya no puede seguir con esto. Quiero irme de aquí. Quiero irme lejos y no volver nunca. No quiero seguir trabajando. Tampoco quiero estar toda mi vida haciendo zapatos. Lo que quiero es irme, explorar nuevos países.
Cada día me levanto a las cinco de la mañana y me pongo a hacer zapatos. Cada día es lo mismo. Levantarme a las cinco de la mañana, irme a trabajar junto con mi hija, hacer zapatos, cuidar de mi hija, cocinar todo... Mi marido, Jack, me dejó, nos abandonó hace 3 años. Cuando nació mi hija, Alice, él ya se había ido. 
Odio mi trabajo. Odio donde trabajo. La tienda está sucia, el dueño es gordo y me pega, nos pega a todas. Además, la tienda es muy pequeña. Todos los días, nosotras sufrimos. Trabajo con otras nueve mujeres. Mientras trabajo, mi hija duerme y está con otros niños. 
Un día mi hija y yo decidimos huir, irnos de la ciudad. Preparé una mochila con comida para varios días, agua, plantas medicinales (para mi hija, por si se pone mala). Intentamos huir pero nos pilló el rey. Nos llevó a su castillo. Su castillo era muy grande. Tenia muchas lámparas y muchos objetos caros. Llegamos y justo vi a Jack. No me lo podía creer. ¿Qué hacía él ahí? ¿Desde cuando? ¿Por qué está ahí? ¿Por que me abandonó? Jack me vio, junto a mi hija, y tampoco se lo podía creer. Vino hacia nosotras, miró a Alice, le tocó el pelo y me miró.
- ¿Que hacéis aquí?
- Intentábamos huir
- ¿Por qué?
- ¿Y tú que haces aquí?
- Volví. Ahora soy un caballero. Protejo al rey.
- ¿Cuando volviste?
- Hace dos años
- Vuelves y no me lo dices. ¿Has estado dos años aquí y no has pasado a ver a tu hija? He tenido que cuidarla yo sola, sin ayuda de nadie. Tu estabas aquí, cuando Alice tenía un año, y no pasaste. Me abandonaste, me rompiste el corazón.
- Lo siento Marie pero...
- ¿Pero que? ¿Por que me abandonaste?
- Mi padre me obligó a casarme con otra...
- Pero si tu estabas casado conmigo
- Lo se pero me casó con una mujer mas... adinerada 
Ya no podía mas con el tema y el rey me llamó. Me dijo que me tenía que quedar con él. Le pregunté que haría con mi hija y me dijo que se iría con Jack. Terminé de hablar con el rey y me fui hacía Jack.
- Jack! ¿Qué haces? ¿Ahora te llevas a mi hija y yo me tengo que quedar aquí? Al menos dime a donde os vais.
- Marie... No lo se, supongo que a casa.
- Su casa está aquí, su casa está conmigo, no contigo
Jack se fue con mi hija. No me lo podía creer, se llevó a mi hija. Me sentía sola, destrozada. El rey me llamó. Quería que le ayudara a hacer las camas, venia su familia a visitarle, como no, familia rica. Me fui a las habitaciones a hacer las camas. Conté cuantas habitaciones había, 50 habitaciones, había de distintos tamaños, grandes, pequeñas, con literas, sin literas... Mi habitación favorita es, creo que la 17, ¿por qué? No lo se. A lo mejor es mi favorita porque es la más grande, la mas luminosa, tiene alrededor de la cama plantas trepadoras, son mis plantas favoritas, junto con las rosas. Ojalá quedarme a dormir en esa habitación pero no, duermo en un lugar frio, sucio, asqueroso... Odio esa habitación.
Ya no podia más. No sentía nada, me dolía todo. Echo de menos a mi hija. La echo mucho de menos, además, hoy es su cumple, diecisiete de agosto, hace cuatro años que nació mi hija. Tener a mi hija fue lo mejor que me ha pasado en la vida. Antes vivia con mis padres en un lugar frio, oscuro, sin amor, me pegaban todo el tiempo por no hacer algo bien... Me fui de ese lugar oscuro, me fui al pueblo donde tuve a mi hija. No era el mejor lugar del mundo pero por lo menos tenia comida y no me pegaban en la casa. Tuve a mi hija el diecisiete de agosto. La tuve en la casa. Nadie me ayudó, estaba sola, dolió mucho pero al final salió. Mi marido, mas bien ex marido, me vio por la ventana de la puerta y se fue. No me lo podía creer, me dejó sola. No importaba donde estaba sino con quien estaba, y estaba con mi nuevo amor de mi vida, con mi hija.  Al recordar el nacimiento de mi hija, eso, me sentó muy bien.
Llevó varios meses en el reino. Sé lo que hace el rey todas las noches, cierra la puerta del reino con unas llaves y se las lleva a su habitación. Un dia decidí escaparme. Me vestí, cogí la ropa, comida... Fui a la habitación del rey, él ya estaba dormido, frito. Al principio no encontraba las llaves pero al final las encontré, estaban en su cuello. No podía cogerlas, estaba encima. Esperé un rato y se cambió de posición. Ese era mi momento para coger las llaves. Cogí las llaves y me fui del reino.
Mi ex marido y mi hija estaban en Málaga, yo, en Madrid. Decidí ir a Málaga andando. De vez en cuando llamaba a la gente para que me llevara en su carroza pero no me dejaban, me veían muy sucia. Vi un río y decidí lavarme un poco y llevar agua para más tarde. Me encantó el rato que estuve en el río. Ese río estaba bastante limpio. Su agua era muy azul, se veían los peces... Tardé quince o más días en llegar a Málaga. Iba llamando en todas las puertas preguntando por Jack Colmamm, mi marido. Al final, después de 5 días buscándoles, les encontré. Llamé y abrió la puerta mi hija. Cuando me vió mi hija me dio un gran abrazo. Apareció Jack y cuando me vio se sorprendió y me miró raro. Estaba sucia y cansada. Jack me dejó pasar. Dormí dos días seguidos. Al despertar mi hija me esperaba muy contenta, estaba contenta de que estuviera. Me contó lo que hizo con papá. La felicité y me dió un gran abrazo.

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